5:10 p.m.: Repiquetea mi celular. Del otro lado del teléfono un compañero anuncia que está próximo a pasar por mi para recoger a las modelos. Sorprendido, levanto mis chécheres. Vaya faena, estaban desparramados en el mesanin. Afanado corro a la portería de la universidad. Era momento de comenzar con el proyecto final.
5:20 p.m.: Azuzados por nuestra otra compañera emprendemos el camino. Nos dirigimos al centro, allí nos aguarda la Dany. Tantos apuros por una sesión de fotografía. Y entonces, el tráfico, interminable marea de vehículos. Realmente tiene que apasionarme Arte y Ciudad para pasar tantos trabajos…
5:45 p.m.: La insistencia de Camila, raya con el acoso. Y seguimos atrapados, el tráfico no avanza. A ratos me pregunto si el problema no sería solucionado si algunos de nuestros gobernantes no pasaran tanto tiempo asaltando las reservas de la FLA (Fábrica de Licores de Antioquia), y sí cumpliendo con sus funciones.
6:00 p.m.: Sorteado aquel obstáculo, nos hallamos en el centro. Parece que pronto nos reuniremos con las travestis. ¿Para qué? se preguntarán. Habíamos acordado nos ayudarían con nuestra asignación. Encontrar la ruta no resulta fácil. Todavía me falta conocer mejor el corazón de la ciudad.
6:30 p.m.: Llamamos a la Dany, no sabemos cómo llegar. Tocó pedir instrucciones a alguien más. Se nota que ninguno de los dos es muy docto en eso de andar el centro. Y entonces otro revés. ¿Cómo fuimos a dar con un policía oriundo de tierras lejanas? Buscando la dirección acabamos en San Juan. Terminamos más perdidos que al principio. Y de regreso al Parque Bolívar ¡Lo peor, ya vamos tarde!
6:45 p.m.: Mí compañero debió partir a la EAFIT. Eso decidimos cuando me dijo que tenía una exposición. Estoy allí, solo en el centro. Era menester esperar a mi guía, un hombre vestido de mujer. La Dany le había enviado a recogerme. Tras reunirnos tomaríamos un taxi a la universidad. Pero primero debía llegar a su hogar, la residencia.
6:50 p.m.: Me interno en el centro, en dirección a la residencia. El ambiente comienza a tensionarse. Entre gañanes, viciosos y meretrices, solo me acompaña una persona trans. Tuve en ese momento una revelación. Las imágenes de miseria, prostitución, delincuencia, drogadicción impactaron contra mí, como un avión cargado de extremistas islámicos ¿Cómo en mis dos años y medio de habitar en "la mejor esquina de Suramérica" no me había percatado de esa realidad? ¿¡Acaso el gobierno es tan ajeno a esto como yo solía serlo!?
7:00 p.m.: Ya en la residencia, aguardo a que terminen de arreglarse. Finalmente me reuní con la Dany. La residencia resulta bastante humilde. Una inquilina me interroga sobre la sesión de fotografía. En ese tipo de momentos es cuando aprecio las cosas que tengo, esas personas disfrutan de sus vidas pese a la adversidad de la situación, llaman hogar a una minúscula residencia donde los cuartos son más pequeños que el closet de algunos ostentosos magnates de nuestro país. Definitivamente la desigualdad está más patente que nunca.
7:10 p.m.: Salgo a tomar un taxi que nos lleve a EAFIT. La congestión de vehículos en Estación Parque Berrio es anonadante. La Dany parece dueña del lugar. Atraviesa la calle, haciendo parar los carros. Paramos un taxi, evitando buses y carros a quienes parecemos no importarles. ¡Vaya imagen tres travestis del centro y un gay del Poblado, juntos!
7:15 p.m.: Recorro en el taxi sectores deprimidos de la ciudad. Cuantos cabarets y antros de mala muerte. Duele ver tantas mujeres y niñas obligadas a enajenar sus cuerpos. Todo por un mendrugo de pan. ¿De qué sirve el fallo de la Corte Constitucional, si el Estado las abandona?
7:25 p.m.: Llego finalmente a la universidad. El portero confundido por mis escoltas me pide explicación. Impresionante lo fácil que entramos. La Dany, tan arrolladora como siempre, se hace notar. Cuantas caras de pasmo y desconcierto. Tantas reacciones, desde diversión, hasta desagrado y temor. Y nos toca ir hasta el bloque 27, bueno “que hable bien o que hablen mal, ¡pero que hablen!”.
7:30 p.m.: Comenzamos la sesión de fotografía. Nuestras modelos parecen disfrutarlo. El resultado será polémico. ¿Vírgenes encarnadas por travestis? Y por qué no, finalmente las travestis también pueden ser puras y castas. Sé que será polémico, pero que más da. Llevo cuatro semestres en mí alma mater y ya me caracterizan mis excentricidades y locuras.
7:45 p.m.: Fue difícil lograr que Simón posara junto a la Dany. Un niño en la sesión todo un logro. Las fotos tendrán su divino niño. Es menesteroso demostrar que un trans puede ser afable y maternal. Camilo el fotógrafo hace una esplendorosa labor con su cámara.
8:20 p.m.: Terminadas las fotos, ultimo detalles con la Dany. Las acompaño a tomar un taxi a la residencia. Entrando de nuevo el portero me pregunta si “¿eran de verdad? Parece que conseguí más de lo esperado. Me costó un ojo de la cara, pero lo valió. Mis compañeros y yo, congregados, damos la labor por terminada. Doy un último suspiro producto del sentimiento que genera el deber bien cumplido.